MATEO MARTINIĆ BEROŠ
Un Legado en la Patagonia
Hijo de inmigrantes croatas, Mateo Martinić Beroš ha dedicado su vida a la investigación y preservación del patrimonio histórico de Magallanes y la Patagonia Austral. Con más de 500 publicaciones y una trayectoria marcada por importantes reconocimientos, su trabajo sigue siendo un referente en la historia regional de Chile.
Aquí te contamos su historia.

En las vastas tierras de la Patagonia, donde los cielos se despliegan en un espectáculo de belleza inigualable, nació y se forjó la vida y obra de Mateo Martinić Beroš. Como él mismo expresara en el año 2011: "La Patagonia con sus nubes multiformes, jamás iguales, con amaneceres y atardeceres gloriosos de color que invitan a seguir la luz que se oculta hacia el infinito... ¡No hay como los cielos de mi tierra!". Este amor profundo por su tierra natal fue el motor que impulsó su dedicación y compromiso con la región, llevándolo a dejar una huella imborrable en la historia y la cultura de Magallanes. A partir de su nacimiento en Punta Arenas, en 1931, su vida estuvo marcada por una profunda conexión con la tierra y la gente de Magallanes.
Infancia y Educación
Nacido en Punta Arenas el 20 de octubre de 1931, hijo de Mateo Martinić Martinić y Rosa Beroš Pavišić, inmigrantes croatas que llegaron a Magallanes en los albores del siglo XX. Creció en un entorno familiar y comunitario rico en experiencias. Es el quinto de siete hermanos: Juan, Nicolás, Margarita, Antonia, Mateo, José y Rita.
La infancia de don Mateo transcurrió en el tradicional barrio del cerro de la Cruz, en la calle Fagnano 192. Entre calles empedradas y casas tradicionales, creció rodeado de su familia, vecinos y amigos que compartían historias y tradiciones. La lectura se convirtió en su refugio y pasión, especialmente los libros de historia, geografía y ciencias naturales.
La educación temprana de Mateo Martinić estuvo a cargo de doña Julia Garay Guerra, una maestra dedicada y exigente. Desde 1939, Mateo asistió a su escuela particular, donde aprendió habilidades fundamentales que moldearon su futuro. La experiencia con doña Julia dejó una huella duradera en Mateo, es por ello que décadas después, como Intendente de Magallanes, reconoció su deuda de gratitud con su maestra.
Posteriormente, ingresó al Colegio Salesiano San José, un establecimiento religioso cercano a su hogar. Entre las razones que motivaron esta decisión estuvieron la calidad de la enseñanza y la tradición familiar, ya que sus hermanos mayores también habían asistido al colegio. En dicha institución, demostró ser un excelente alumno, destacándose académicamente y participando en diversas actividades complementarias como el coro Santa Cecilia, la Acción Católica y los exploradores salesianos. Demostró una gran capacidad intelectual, lo que le permitió saltarse un curso y realizar el siguiente.
A los 13 años, Mateo Martinić Beroš ingresó al internado del Colegio Salesiano San José, impulsado por los sacerdotes que veían en él potencial para el sacerdocio. Sin embargo, el adolescente Mateo no sentía vocación religiosa. Después de dos años de vida interna, marcados por la soledad y la lejanía de su familia, una enfermedad de paratifus le permitió regresar a su hogar. Ahí expresó a su madre su decisión de no continuar en el aspirantado, quien, a pesar de su decepción, respetó su elección.
Formación Universitaria
En 1950, Mateo Martinić Beroš se despidió de su familia y de Punta Arenas para estudiar en la ciudad de Santiago. Con una recomendación del Monseñor Vladimiro Boric, ingresó al pensionado universitario del Monseñor Oscar Larson. A pesar de la difícil despedida familiar, el joven Mateo comenzó su nueva etapa, trabajando para costear sus estudios y adaptándose a un régimen estricto y disciplinado en el pensionado.
Inició sus estudios universitarios en el Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile, estudiando Historia y Geografía. Sin embargo, debido a dificultades económicas y personales, abandonó sus estudios y retornó a Punta Arenas. En 1951, se matriculó en la Escuela de Derecho de la Universidad de Chile, pero luego de reprobar un examen, abandonó nuevamente. Finalmente, en 1960, retomó sus estudios de Derecho en la Pontificia Universidad Católica de Chile, donde se graduó con distinción en 1963. Su memoria de grado, "Presencia de Chile en la Patagonia Austral 1843-1879", fue publicada como libro y le valió el título de Abogado.
Carrera Laboral
Mateo Martinić Beroš inició su carrera laboral en 1950 como aprendiz de perforaciones en la Empresa Nacional del Petróleo en Tierra del Fuego. A los 18 años, enfrentó el desafío del trabajo físico y rudeza después de sólo conocer el mundo de los libros. Ascendió en rango y salario, y su primer sueldo se lo entregó a su madre.
Posteriormente, trabajó nueve meses como administrativo en la misma empresa en 1953. Luego, se unió a Lan Chile, donde se desempeñó en control de combustibles y venta de pasajes. Permaneció allí durante dos años.
Vida Familiar
En 1956, Mateo Martinić Beroš y Dolores "Lola" Rubín Villa se unieron en matrimonio, iniciando una relación basada en el amor, la comprensión y el respeto mutuo que ha perdurado por 67 años. A pesar de no tener hijos propios, han encontrado una familia extensa en sus numerosos sobrinos y sobrinos nietos, a quienes han brindado cariño y apoyo incondicional.
Juntos, han construido una vida llena de recuerdos, momentos compartidos con amigos y familiares, y experiencias enriquecedoras.
Intendencia de Magallanes (1964 - 1970)
Mateo Martinić Beroš asumió la Intendencia de Magallanes en 1964, designado por el Presidente Eduardo Frei Montalva. Con 33 años, rompió la tradición de liderar la región desde fuera, generando amplias expectativas.
Apoyado por su esposa Dolores Rubín Villa, Mateo gobernó con una visión clara: impulsar el desarrollo regional a través de planificación integral y participativa. Superó desafíos como centralización y escasez de recursos, implementando proyectos de infraestructura y desarrollo económico.
Su gestión se caracterizó por el desarrollo infraestructural, la participación ciudadana y la descentralización, y la implementación de una política de desarrollo regional integral. Revalorizó la importancia de Magallanes, sentando bases para un desarrollo sostenible. Dejó un legado duradero en la región, demostrando su capacidad para liderar y impulsar el progreso.
Instituto de la Patagonia
En 1969, Mateo Martinić Beroš fundó el Instituto de la Patagonia, un centro de estudios e investigaciones regionales que abarcaba ciencias humanas y naturales. Su objetivo era ampliar el conocimiento sobre la región y fomentar la identidad de sus habitantes.
Después de más de 54 años, el Instituto ha logrado un importante reconocimiento nacional e internacional, publicando más de 500 trabajos en forma de libros y artículos científicos. Ha formado valiosas colecciones en el Museo del Recuerdo, Mapoteca Histórica, Archivo Fotográfico Histórico, entre otros.
La revista Anales del Instituto de la Patagonia, creada en 1970, es reconocida internacionalmente y se divide en dos series: Magallania, para ciencias humanas, y Anales del Instituto de la Patagonia, para ciencias naturales.
El Instituto se convirtió en centro de referencia y consulta obligado para especialistas en la región y ha desarrollado labores en tecnología hortícola y artesanía. En 1985, se integró a la Universidad de Magallanes.
Reconocimientos
Mateo Martinić Beroš cuenta con una producción bibliográfica impresionante que supera los 500 títulos. Su dedicación y pasión por la historia y la cultura de Magallanes y la Patagonia son evidentes en su obra.
Entre sus numerosos reconocimientos, destaca el Premio Nacional de Historia 2000, otorgado por su destacada labor en la investigación y difusión de la historia y geografía de la región magallánica. Además, ha sido reconocido por instituciones prestigiosas y ha recibido diversos premios y distinciones por su contribución a la preservación del patrimonio cultural y histórico de Chile.
Legado
Su legado como historiador y escritor es un testimonio de su amor por la tierra magallánica y su deseo de compartir su conocimiento con el mundo. Su obra sigue siendo una fuente de inspiración para aquellos que buscan comprender la rica historia y cultura de la Patagonia.
En febrero de 2023, Mateo Martinić Beroš tomó una decisión visionaria que para asegurar la preservación de su legado para las generaciones futuras. A través de una Escritura Pública, donó su vasta biblioteca personal, compuesta por más de 2.000 títulos de textos, documentos y antecedentes históricos, así como objetos patrimoniales relacionados con la historia de Magallanes, a la Universidad de Magallanes (UMAG). Esta donación se convirtió en el "Fondo Bibliográfico y Documental Mateo Martinic Beroš y Donación", un tesoro cultural y histórico sin precedentes en la región.
Para garantizar que su obra y legado sean preservados y protegidos conforme a sus deseos, Mateo Martinić Beroš fundó la Fundación Mateo Martinic Beroš, formalmente constituida el 7 de noviembre de 2023. Esta institución velará por la conservación y difusión del Fondo Bibliográfico y Documental, la promoción de la investigación y el estudio de la historia y cultura de Magallanes y además, la protección y preservación del patrimonio cultural y histórico de la región.
Con esta donación y la creación de la Fundación, Mateo Martinić Beroš garantiza que su legado perdure, inspirando a futuras generaciones de historiadores, investigadores y amantes de la cultura patagónica.
Mateo Martinić Beroš ha dedicado su vida a compartir su conocimiento sobre la historia regional de Magallanes y la Patagonia Austral a través de la escritura. Su motivación principal es enriquecer la identidad regional y nacional, dejando un legado histórico para las generaciones futuras.
Con una pasión inagotable por la historia y la cultura magallánica, ha escrito extensamente sobre la región, inspirado por su amor por la tierra, su gente y su geografía. Su fe también ha sido una fuerza impulsora en su escritura.
En la actualidad, sigue investigando y trabajando con energía y dedicación, demostrando un compromiso inquebrantable con la comunidad. Su legado como historiador y escritor es un testimonio de su amor por Magallanes y su deseo de compartir su conocimiento con el mundo.
Su obra es un regalo para las generaciones presentes y futuras, permitiéndonos comprender y valorar la rica historia y cultura de la Patagonia.























